Los 3 mitos del marisco ¿Qué es verdad que es mentira? Pt.2

Continuamos con la segunda parte desmintiendo los mitos más importantes de los mariscos, para que tomes tus precauciones y no duden en visitarnos, para disfrutar de un cóctel o empanada de camarón.

Los tres mitos del marisco Pt.2

Las personas recién operadas deberían evitar el marisco: mentira

Pese a las creencias al respecto, el marisco es rico en vitaminas y proteínas de alta calidad, que nos ayudarán a regenerar los tejidos y heridas. Además del omega 3 del que hemos hablado antes, la vitamina B12 nos ayuda a estabilizar el sistema nervioso central, el yodo regula la tiroides, nos aporta zinc, calcio, hierro… No te preocupes por el marisco si acabas de pasar por el quirófano o estás enfermo.

Prohibido comer marisco en los meses sin R: mentira

O lo que es lo mismo, despídete del marisco entre mayo y agosto. Esta creencia se debe a las altas temperaturas del verano, que se asocian a una rápida descomposición del marisco y de otros pescados. Sin embargo tenemos técnicas de conservación que nos permiten disfrutar del marisco los 12 meses del año sin preocuparnos por la temperatura exterior. También podemos desmontar este mito pensando en el verano austral, donde todos los meses tienen la letra R.

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El marisco contiene ácido úrico: realidad

Aunque sea cierto, hay que coger con pinzas esta afirmación. Es verdad que la purinas del marisco harán que suba el ácido úrico, por eso quienes tengan problemas de este tipo deberían reducir al máximo su consumo de marisco; pero otra cosa es relacionar el marisco con la gota.

Detrás de esta inflamación articular están unos altos niveles de ácido úrico en la sangre, pero en la gran mayoría de casos es una cuestión genética. El alcoholismo y la obesidad son factores de riesgo más determinantes que comer marisco para desarrollarla.