El día de muertos una costumbre mexicana.

  • Para los aztecas, Mictecacíhuatl representaba el principio y el fin de la vida.

  • En él se ponen alimentos (el tradicional pan de muertos), bebidas, ropas, objetos valiosos, adornos, calaveras, flores (flor de cempasúchil) y hierbas aromáticas; con todo esto lo que se pretende es recibir y obsequiar al muerto como muestra de afecto y recuerdo.

El culto al Día de Muertos es un legado ancestral que puede verse en las distintas culturas prehispánicas que habitaron el territorio.

Sus orígenes son anteriores a la llegada de los españoles, quienes tenían una concepción unitaria del alma, concepción que les impidió entender el que los indígenas atribuyeran a cada individuo varias entidades anímicas y que cada una de ellas tuviera, al morir, un destino diferente.

Para los aztecas, Mictecacíhuatl representaba el principio y el fin de la vida.

En la mitología azteca, Mictecacíhuatl es la reina del Mictlán, la región de los muertos. Ella junto a su rey les da la bienvenida a todos aquellos que mueren por causas naturales. Pero antes de llegar a ella, los difuntos, ya sean nobles o plebeyos o ricos, deben atravesar un largo y doloroso viaje por el Camino de los Muertos. Una vez que terminen su trayectoria se encontrarán con los reyes del Mictlán quienes le permitirán disfrutar del descanso eterno.

Mictecacíhuatl suele ser representada como una diosa descarnada con una cabeza de calavera, con los pechos expuestos y numerosos pliegues en su abdomen que representan sus múltiples partos. En algunas representaciones, la Reina de la Muerte aparece con la mandíbula abierta dando vida a un guerrero que sale de sus entrañas y a través de su cuello. En sí, ella simboliza el principio y el fin de la vida. Vía Mónica Pérez historiadora.

Ofrendas de Día de Muertos

El Día de Muertos es tradición levantar un altar doméstico, llamado también como altar de muertos, con ofrendas en homenaje a los muertos. En él se ponen alimentos (el tradicional pan de muertos), bebidas, ropas, objetos valiosos, adornos, calaveras, flores (flor de cempasúchil) y hierbas aromáticas; con todo esto lo que se pretende es recibir y obsequiar al muerto como muestra de afecto y recuerdo.